
De nuevo las lesiones y las ausencias por motivos desconocidos dejaban a La Risión en situación de inferioridad inicial frente al rival de turno. En este caso, el Nor Este, último clasificado de la tabla, se presentó en el coliseo naranjilla con 11 efectivos, mientras que los locales solo eran 7, contando a Marcos, que vino con serios problemas físicos.
Con estos mimbres La Risión armó un equipo de circunstancias, pero que a la larga demostró tener oficio suficiente para someter a un rival que se adelantó en el marcador pero al que le traicionaron sus malas maneras sobre el campo y su falta de acierto y de estilismo.
El Nor Este, que vió en la escasez numérica de los risioniles su oportunidad para ganar el partido, llevó en los primeros minutos la manija del encuentro, presionando muy arriba a La Risión y jugando un futbol muy físico para intentar aprovechar su superioridad numérica, y enlos primeros compases del encuentro la estrategia les funcionó, ya que a mitad de la primera parte un centro por arriba de los visitantes fue despejado de puños por Marcos, con la mala suerte de que un jugador del Nor Este enganchó el rechace pegado al primer palo con el interior e introdujo el balón en la meta defendida ocasionalmente por el "24" risionil. El 0-1 subía al marcador.
Los visitantes veían la luz, y además comenzaron a hacer un juego rudo y sin clase, dejando alegres recados por doquier. Como consecuencia de ese juego, Raul lanzó una falta en la frontal del área visitante cerca del final de la primera parte, y el balón se introdujo raso y pegado al poste, donde pastan las vacas, para poner con justicia el 1-1 en el marcador.
Y antes de llegar al descanso aún hubo tiempo para que Luchi se revolviera en el área rival con el balón y batiera al guardameta visitante, culminando así la circunstancial remontada de La Risión, que se retiraba en el descanso con un 2-1 a su favor.
En la reanudación la tónica era similar por parte de ambos equipos, aunque La Risión dominaba mejor el juego y los tiempos del partido, además de defender con mucha consistencia y seriedad gracias a la solvencia de Fausto y Gonzalo. Aún así, los visitantes feunos igualaron el partido en una jugada de falta culminada con un remate que sorprendió a toda la defensa risionil.
Pero a esas alturas, el Nor Este ya había consumido todo su octanaje de futbol y estaba comenzando a caer en la desesperación al no ver fruto a sus acometidas al área naranjilla, ya que eran o bien abortadas por Marcos, con una actuación muy buena como guardameta, o por cualquiera de los jugadores naranjillas. Para rematar la faena, Juangol se internó por la banda izquierda en una contra, basculó hacia el centro y lanzó un disparo con rosca que se coló en la mera del Nor Este pegada al palo. Se hacía justicia a lo visto y el 3-2 subía al marcador.
Desde entonces, el visitante se descompuso, repartiendo más tortas que futbol y haciendo cada jugador la guerra por su cuenta. Mientras tanto, La Risión controlaba el partido con seriedad y sin complicaciones y aprovechó sus oportunidades con una tremenda efectividad.
Fausto sacó una falta desde el campo de La Risión, a 2/3 de campo de distancia de la portería rival, y el portero se hizo la picha un lío. El balón le botó delante y se introdujo en las mallas poniendo el 4-2 en el marcador... toma pastilla de goma.
La guinda hasta el final la puso Luchi en forma de dos goles esplendidos, que confirman su excelente estado de forma y su tremenda efectividad.
Ahora solo queda continuar con la línea de juego y esperar que poco a poco los efectivos se vayan uniendo al equipo para ver si aún es posible rendir mejor.